Dualidad (versión en español)

Jorge y Manuela se conocieron, uniendo así sus caminos.

¿Qué pasó después de eso?

Si quieres un final feliz, lee el capítulo Ausencia.

AUSENCIA

            Jorge y Manuela se enamoraron en la esquina de la Plaza Los Mangos, luego de un tiempo decidieron casarse. Ambos tuvieron una vida llena de tropiezos, ella como fotógrafa y él como locutor. Decidieron transformar su hogar en un lugar acogedor, tanto así que su nidito de amor se convirtió en un santuario dedicado al mundo de la comunicación. Al final, cuando decidieron vivir juntos, tienen dos hijos, a los que se dedican cada segundo de sus vidas. Ellos resultan ser exitosos en cada aspecto de sus vidas, sus carreras profesionales de manera causal están relacionadas con el fútbol, siguiendo el paso de sus padres. Juan y Marcela luego de eso, tuvieron una vida sexual muy fogosa y desenfrenada, tanto así que decidieron experimentar con otras parejas, debido a eso, algunas de esas parejas se convirtieron en amigos de toda la vida. En las vacaciones colectivas, siempre salían de viaje y algunas veces invitaban a sus amigos más cercanos. Luego de haber dedicado sus vidas a la rama de las humanidades, ellos deciden cambiar de rumbo, retirarse de todo aquello de lo que estaban acostumbrados. Poco tiempo después encuentran la manera de invertir su tiempo en cosas distintas a eso, Juan se convierte en un excelente jugador de dominó y ella una magnífica corredora, luego de un tiempo sus vidas vuelven a tener sentido fuera del ámbito futbolístico. Al final de sus vidas, ellos mueren. Y a pesar de que este sea el final del cuento, mi imaginación me llevará siempre a reescribirlo.

FELICIDAD

            Si piensas que lo anterior, es una típica historia de clase media, convierte a Jorge en un hippie y a Manuela en una agente de contraespionaje, imagina lo lejos que pueden llegar este par con el estilo de vida. Recuerda, es Venezuela. Compáralo con el capítulo Ausencia, entre estos dos mundos, puedes crear una historia que se remonte a la Venezuela de los años veinte del siglo pasado, una crónica muy parecida a la de nuestros tiempos, o algo así.

            Tienes que enfrentarlo, los finales felices siempre son aburridos, sin embargo caes en ellos, una y otra vez. No te dejes influenciar por ellos, ellos son falsos, tan falsos, que siempre hay una intención oculta, detrás de ello, o simplemente está motivado por un excesivo optimismo, sino por el maldito sentimentalismo.

El único, verdadero y crudo final, es el siguiente:

                        Juan y Marcela mueren. Juan y Marcela mueren. Juan y Marcela mueren.

            Existen muchos finales felices en la vida. Al principio de cualquier relación, todo es muy divertido. Los psicólogos creen saber la historia detrás de eso pero sin embargo, solo creen favorecer al paciente, desde luego, eso es lo más difícil de hacer.

            Esto es todo lo que tengo que decir por ahora, sin embargo, solo me queda decir una cosa tras de otra, ¿una qué? ¿Y una qué? ¿Y una qué?

            Ahora intenta con el Cómo y el Porqué.

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